Día Europeo de la Logopedia (TEA)

Con motivo de la celebración del Día Europeo de la Logopedia (6 de marzo), nuestra logopeda y co-directora de Sinergia | Centro de Innovación Terapéutica, Isabel García, realizó una entrevista para la Voz de Galicia, hablándonos sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Este año se dedicó el Día de la Logopedia a visibilizar el papel de estos profesionales en el tratamiento de personas con este trastorno.

Podéis leer la entrevista y el reportaje completo de La Voz de Galicia aquí.

¿Qué es el autismo?

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una afectación neurológica del desarrollo que empieza en la niñez y dura toda la vida. Afecta a la interacción con los demás, a la comunicación y a la forma de aprender, además de a la conducta, con comportamientos e intereses repetitivos y restringidos. Su evolución depende de los diferentes grados de afectación, adaptación funcional y funcionamiento en el área del lenguaje y desarrollo intelectual, según el caso y el momento evolutivo.

Su definición, conceptualización y criterios diagnósticos se modificaron en los últimos años y en el DSM-V ya se incluye una denominación genérica de TEA, eliminando las subcategorías del DSM-IV. En esta clasificación se incluyen 3 grados de severidad:

  • Grado 3: necesita ayuda muy notable.
  • Grado 2: necesita ayuda notable.
  • Grado 1: necesita ayuda.

No se conocen las causas de este trastorno, aunque hay investigaciones que demuestran que tanto la genética como los factores ambientales son muy importantes.

En cuanto al tratamiento, se debe trabajar para que las capacidades de estos niños, así como sus habilidades, aumenten y consigan ser lo más autónomos posibles.

¿A cuánta gente afecta el TEA?

Es mayor la probabilidad de presentar el trastorno en niños que en niñas. De hecho, se encuentra casi 4 veces más en el caso de hombres que de mujeres.

El número de casos que existen en España no se conoce con seguridad, pero sí hay constancia de un aumento considerable de casos detectados y diagnosticados. A nivel europeo, los estudios epidemiológicos indican que existe un caso de TEA por cada 100 niños, mientras que en EEUU, en el 2014, se daba un caso por cada 59.

La gran variabilidad de este trastorno hace pensar en la importancia entre la interacción de distintos genes y de diversos factores ambientales.

Cuando ya existe un caso de TEA en un niño, es importante saber si el trastorno es de origen genético. El riesgo de tener un segundo hijo con TEA es del 10% y un tercero de un 30%.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Es difícil diagnosticar a estos niños antes de los 3 años, ya que pueden presentar un desarrollo normal hasta esa edad y luego comenzar a aislarse y a volverse indiferentes con respecto a niños de su edad.

Para poder hacer una evaluación se requiere un equipo multidisciplinar experimentado en dicho tema:

Es muy importante poder tener un diagnóstico temprano, aunque sabemos que es muy difícil conseguirlo antes de los tres años, porque el niño necesita trabajar y estimular todas las áreas más afectadas para intentar conseguir su autonomía lo antes posible.

Características de este trastorno

  1. Comportamientos repetitivos, obsesivos y exagerados:
    • Comportamientos repetitivos (estereotipias), con sacudidas de brazos o de manos, así como de mecerse o girar.
    • Intereses inusuales y obsesivos.
    • Necesitan que se les anticipe lo que van a hacer y tener rutinas diarias, estructurando y planificando minuciosamente su día.
    • Las rabietas que tienen son exageradas y muchas veces no somos capaces de atribuirle un motivo aparente.
  2. En la comunicación y en las interacciones sociales:
    • Retraso en el lenguaje y en las habilidades lingüísticas.
    • Repiten frases, con respuestas fuera de contexto, incluso con ausencia de lenguaje.
    • Les cuesta interpretar las señales no verbales, como el lenguaje corporal, los gestos, el tono de voz…
    • Interpretan de forma literal.

Intervención logopédica

La figura de un logopeda en la intervención de éstos niños es crucial. Un logopeda debe desarrollar un modelo de comunicación y de lenguaje individualizado. Siempre hay que tener en cuenta las necesidades de cada individuo y sus motivaciones. Se basará en apoyos visuales, modelos de imitación, adquisición de habilidades comunicativas básicas…

El apoyo visual es imprescindible para que el niño pueda integrar la información y asociarla a los aspectos sonoros de la palabra . A medida que el niño aprende, se va aumentando el número de palabras que se asocian a imágenes hasta que no necesita de la imagen y comprende perfectamente lo que se dice. Poco a poco, el niño progresa, aprende más vocabulario y crea frases y expresiones más complejas.

Es fundamental involucrar en este trabajo a la familia y al entorno escolar.

En cuanto a las interacciones sociales, se producen con muchas dificultades. Estos niños no mantienen el contacto ocular e interactúan de manera muy precaria muchas veces. Les cuesta empatizar y comprender los sentimientos de los demás.

Las intervenciones que se hagan con estos niños deben estar siempre orientadas a hacerlos lo más autónomos posibles.

Para terminar, agradecer especialmente la labor de Ana García, fotógrafa de la Voz de Galicia, por su gran implicación en este proyecto, ayudando a visibilizar el Trastorno del Espectro Autista y, a su vez, a la logopedia.

Podéis leer la noticia completa pinchando aquí.

Si necesitas consultar con un logopeda, CONTACTA AHORA con nosotras.

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