Hoy, 18 de febrero, es el Día Internacional del Asperger, trastorno del neurodesarrollo englobado dentro del Trastorno del Espectro del Autismo (TEA). Y este año queremos hablar de la Autorregulación en TEA

Es muy frecuente (se estima que de 3 a 7 por cada 1000 niños/as nacidos/as). Y tiene mayor incidencia en niños que en niñas, pero esto podría deberse a un infradiagnóstico, ya que las características clínicas en el caso de las chicas, son diferentes.

Puedes conocer más sobre el Asperger. cómo intervenimos y recomendaciones, aquí, aquí.

 

Ser Asperger no es una enfermedad. El TEA no es una enfermedad.  Por tanto, no hay «cura» ya que no hay nada que curar.

Las intervenciones y apoyo están orientados a promover una mayor calidad de vida, tanto para ellos/as como para sus familias.

En estas intervenciones, multidisciplinares, potenciamos sus fortalezas y minimizamos dificultades, con el fin de favorecer su desarrollo personal y la inclusión.

Es muy importante que sea una intervención temprana (desde los primeros años), hasta la vida adulta, totalmente personalizada. Porque no hay dos niños/as iguales, ni dos TEA iguales.

Visibilizando el Síndrome de Asperger

El año pasado, Luis nos quiso comentar cómo era su forma especial de ver el mundo, «el mundo de los normales»; explicando cómo fue su vida desde pequeño, sin diagnóstico, y cómo es hoy en día, ya adulto, comprendiendo mejor tanto sus fortalezas como sus dificultades.

Este año, nos habla de un tema complejo, como es el de la autorregulación. Es la capacidad que tenemos para controlar nuestros estados, impulsos y recursos internos.

Pero antes, veamos un poco más en qué consiste la autorregulación, y algunos recursos que pueden ser de utilidad.

La autorregulación en TEA

Vamos a intentar entender porqué es tan importante la intervención (y prevención) en esta área, en la autorregulación.

Imagina un mundo con normas que no comprendes, que cambian constantemente, con demandas y estímulos que te sobrecargan. Ahora súmale la dificultad de no saber bien qué hacer, cómo responder y/o cómo regularte para sentirte mejor… Parece complicado, ¿eh?

Así es el día a día para las personas con Asperger, y así es su autorregulación:

  • Sensorial: se suelen sobreactivar ante emociones intensas, por lo que su conducta se puede desorganizar en funcón de los estímulos sensoriales del ambiente
  • Emocional: les cuesta inhibir o modular sus conductas como respuesta a sus emociones. Se podrían considerar inapropiadas en función de las normas sociales del contexto. Por ejemplo: aumento de la frecuencia cardíaca, balanceos, aleteos, frotarse las manos…
  • Cognitiva: tras vivir una emoción intensa, les cuesta centrar su atención. Por lo que no son capaces de usar de manera adecuada aquellos procesos mentales necesarios para resolver un problema o para cambiar de tarea.

 

Entonces… ¿qué podemos hacer?

 

 

La propia Anabel Cornago nos propone diversas estrategias en su blog, (totalmente recomendable), para fomentar la autorregulación a nivel neurofisiológico, sensoriomotriz o cognitivo.

  • Caminar – presionar bien los pies sobre el suelo. Se puede combinar con una cuenta atrás del 10 al 0.
  • Tocar y percibir diferentes texturas que no estén rodeando
  • Concentrarse en diferentes sonidos
  • Mirar alrededor y descubrir 7 colores distintos (y nombrarlos) – también pueden ser diferentes objetos
  • Técnicas de respiración y relajación
  • Soplar:  circuitos de soplos, bolsas de soplos, etc. 
  • Masaje suave pero firme
  • Manos ocupadas con actividades minuciosas: Cajas sensoriales, legos u otros juegos de construcción, etc.
  • Actividades TEACCH.

 

La autorregulación, según Luis

Un tema complejo, muy complejo.

La experiencia es una cualidad que al cabo de los años, nos permite obtener una visión más límpida de nuestro comportamiento.

Tanto como asperger, como para los ajenos a nuestro mundo, para ser capaces de determinar el porqué de ciertas situaciones vividas, cuyo análisis podría ayudar a otras personas con una visión del mundo como los asperger.

En mi caso, toda las conductas, circunscritas a los diferentes niveles en que se ha dividido mi vida, y aún hoy, han estado determinadas por la falta de pautas. Una guía que explicase el porqué de cada situación cotidiana, desde el comportamiento en ámbitos sociales formales,  como en informales o las relaciones de pareja.

Esta falta de guía ha influido decisivamente en quien soy y cómo veo el mundo, y en cómo quiero verlo en este momento. Porque esta visión ha cambiado mucho con los años y las circunstancias.

Cuando eres pequeño, apenas percibes la necesidad regular tu conducta con respecto a cómo te relacionas con el mundo. Y más en mi caso, que era un niño que pasaba la mayor parte del tiempo solo y no tenía necesidad de socializar. Incluso en el colegio, se daba por asumido que mi escasa sociabilidad era debida a mis condiciones familiares particulares.

De esos años recuerdo la necesidad de expresar mi desagrado con aspectos relacionados con el colegio. Como el comedor y la imposibilidad de hacerlo, debiendo ser yo el que reaccionase como creyese conveniente ante cada situación cotidiana.

Esta desregularización de mi conducta, llevó con los años y el aumento de las situaciones de ámbito social y personal, a situaciones muchas veces de aislamiento ante la imposibilidad de expresar determinadas ideas o necesidades. Sobre todo en la adolescencia con respecto a las relaciones personales, prefiriendo siempre aislarme, independientemente de la situación que en que me encontrase. Por ejemplo en una discoteca con compañeros de clase o en una excursión del colegio.

Es durante estos años de adolescencia cuando desarrollé la capacidad de permanecer hiperconcentrado en todo momento. Así podía evitar cualquier atisbo de espontaneidad en mi comportamiento que pudiese ser percibido, como una rareza. Un ejercicio muy complicado, porque cuando no permanecía concentrado entonces ocurría que exageraba mi comportamiento al extremo, cayendo en aquello que pretendía evitar.

A pesar de todo, fui conociendo gente, aprendiendo a socializar, a mi manera, sí pero a socializar, y desarrollando pautas que evitasen mi sobreexposición emocional.

La asunción de responsabilidades producto de nuestro desarrollo vital, es la piedra de toque que determina hasta qué punto somos capaces. Responsabilidades laborales, sociales y personales.

A mí, en estos años me han resultado especialmente difíciles las relaciones personales y las laborales. Algo menos la sociales. Una vez asumes que el mundo es eso que hay más allá, y que igual, no está del todo mal. Dentro de tus parámetros, puedes relacionarte con soltura y disfrutar de todo lo bueno que hay fuera de tu mundo. Asumiendo también, lo malo que ello implica.

Obviando las relaciones laborales, donde todo ha sido siempre mucho más difícil. Desde el trato con jefes y responsables, empeñados en una integración y dinámicas que al resultar incomprensibles para los parámetros en los que yo me manejo, derivaban siempre en incomprensión, aislamiento y nula integración. Este es, fuera del plano de las relaciones personales, donde la falta de regulación de mi conducta y emociones ha influido más en mi vida.

Pero son las relaciones personales, de pareja, de convivencia donde más me ha influido a mí la manera de regularme. Es imposible mantenerse concentrado todo el tiempo y no caer en conductas y comportamientos que pudieran resultar nocivos para quien comparte espacio y vida contigo.

A nivel afectivo y personal, y esto se puede extrapolar a nivel social, me he tenido que obligar a aceptar cierto contacto físico. A aceptar ciertas convenciones sociales, que antes eran percibidas como extravagantes y ahora pueden parecer faltas de educación.

En mi caso, aunque tolero con relativa facilidad cierto nivel de contacto físico, tengo una pareja que adora el contacto físico. Esto me genera ansiedad ante la imposibilidad de hacer entender los niveles que en este aspecto puedo tolerar. Me conduce a perder la concentración y expresarme empleando un tono demasiado alto. O a que trate de aislarme hasta que la situación esté lo suficientemente calmada.

Esta falta de necesidad de contacto, también se traduce una falta de necesidad de situaciones de intimidad con mi pareja. De hecho, siempre ha sido así con todas mis parejas, no es una situación nueva.

Es complicado luchar a diario contra este tipo de situaciones.

Otro aspecto personal relacionado con la convivencia, donde muchas veces necesito hacer un ejercicio de comprensión y regulación de las emociones, es cuando he de asumir que, aunque yo tenga todo mi mundo absolutamente normalizado, mi pareja, o mi familia, no lo tiene de la misma manera que yo. Y que aunque yo me empeñe en que lo mío vale únicamente para mí, lo cierto es que condiciona a los que conviven con nosotros. Y eso me genera frustración y la necesidad de apelar una vez más al aislamiento.

Es extremadamente difícil hacer un ejercicio de comprensión del otro y es extremadamente difícil expresarte cuando no quieres expresarte, aspectos del día a día y la convivencia con otra persona, ya sea pareja o familia, absolutamente necesarios.

Pero también es necesaria una mayor comprensión por absurdo que parezca, sin peros ni objeciones del porqué hacemos las cosas como las hacemos.

Sin parecer insensibles ni huraños, porque no lo somos.

 

Luis.
autorregulación asperger tea

En Sinergia sabemos que la intervención temprana y multidisciplinar, es fundamental para que las personas puedan potenciar sus fortalezas, y minimizar dificultades. Reforzamos y aumentamos estrategias y recursos que favorecen su desarrollo personal, y la inclusión.

Así, nuestro equipo de psicologíapsicopedagogía y psiquiatría, trabaja de manera conjunta para llevar a cabo una intervención eficaz.

Porque…

 

¿Quién de nosotros es lo suficientemente «normal» como para decidir lo que se considera «normal» o no?

Fuentes y más recursos: El sonido de la hierba al crecer, Mundo Asperger, Ocupatea, Cenit , Cedin

Si necesitas psicóloga, psiquiatra o psicopedagoga en Carballo, ¡consúltanos!



Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.